Neko

El Blojj

"la civilización no suprime la barbarie, la perfecciona" (Voltaire)

lunes, diciembre 19, 2005

¡Cómo está Madrid!


Crónica de una noche que empezó a las 19:30 del día anterior... Las fotos, del Gabriel.


Es que es verdad, hay que ver cómo está Madrid. Como buen reportero (de camuflaje) que soy, accedí a acompañar a una panda de noche por ahí. Para luego dar fe, claro. Empezamos con un inocente "Oye, quedé a las 19:30 con el Pako pa tomar un café. Pásate por el Faborit, hala...". Ajá, una buena oportunidad para tomarse un café infusión (o sea, un café de pote de toda la vida) en un sitio un poco chic un sábado por la tarde (10 de diciembre, para más señas). Pues línea verde, aunque yo prefiero nombrarlas por número, pero aquí la costumbre es nombrarlas por color: pobres daltónicos. Línea verde hasta Ventas y luego línea roja hasta Sevilla.

Claro que después del café, vinieron las tapitas: "claro, ahora podíamos ir a merendar unas tapitas. ¿O tienes prisa?" ¿Prisa yo? ¿Desde cuándo? Na, si hay que tomar unas tapitas, se toman. Caminamos hacia la plaza Mayor y encontramos el-bar-de-los-bocadillos-de-calamares-más-cerveza-3€ y allá nos metimos. Eso si, antes de caer en estados delatores, justificámonos con nuestras respectivas "autoridades"...


Una vez que terminamos con los trámites de rigor, procedimos al bocadillo+cerveza sin mayores contratiempos. Era muy temprano, y Gabriel decidió contactar con el Quindi para después. Como hasta las 0:30 nada, paseamos. GranVía, Plaza de España, Argüelles... Mucho caminar y nada repostar, asi que entramos en una cafetería que nos parecía peligrosa por lo pija, y nos tomamos unas cañitas que resultaron ser baratas. Qué suerte, porque al lado seguro que nos clavaban de mala manera.

Y hala, más pasear, hasta que llegamos al rodilla de la Puerta del Sol, porque como quedaba media hora o así, y había gusa, había que darle gusto a la tripa. A nuestra hora estábamos pisando el kilómetro cero, que debe ser la losa más vulnerada de la Historia de la Humanidad. Ni el dedo gordo del pie de Santiago debe estar tan sobado.

Llegaron tarde, pero llegaron, y ya nos fuimos a la cervecería aquélla (... es que no sé ni cómo se llama, ni nada. Sólo sé llegar). Unas pintas (nosotros) tomándose otras pintas de cerveza, y ya las lenguas se soltaron para acabar hablando a voz en grito, a la vez que ibas y venías del baño con una frecuencia curiosa.

El siguiente punto, el Bar Rockero, el Bar Macarra, el Antro, la Cueva, lo que queráis. Un antro, eso si, donde ponen rock del bueno y las copas no adquieren grados metílicos. Oscuro. Ante mis ojos escrutadores


quedaría todo registrado, bwahahahaha! Mirad qué felices estaban...

El bar tenía peligro, y si no que se lo digan a Jorge, que se enfrentaba de esta manera a un posible agresor. Agresor, ¿no?



En el bar ese había Karaoke, aquí podemos ver a la estrella de la noche en acción. La chica le ponía ganas, ¿eh?





Después el Quindi quiso retratarse con la Chenoa punki esta, y se le veía contento del hecho (ñiec, ñiec,...)





Bueno, la noche siguió por otros derroteros (o sea, sitios), y terminó bien para algunos, y agotadora para otros (que maldad para poner esta foto, leches)



Aclaración
: esta foto es un montaje. El actor se puso asi a propósito. Que conste.

... y la noche terminó a las 7:30, del día siguiente al anterior.